Cinco movimientos de yoga ideales para escaladores

Espiritu Aloha | may 24, 2018
Comparte este articulo...Tweet about this on TwitterShare on FacebookGoogle+Email to someone

Te mostramos el listado con las posturas yogui que ayudan a mejorar fuerza, flexibilidad y estabilidad para superar tus límites en la escalada.

Es posible que no pienses que la postura del perro boca abajo tenga mucho que ver cuando sacas el Spiderman que llevas dentro y escalas un búlder, pero la realidad es que el yoga es realmente beneficioso para los escaladores.

“El yoga es una herramienta que mejora tu fuerza, flexibilidad, estabilidad y el control de tu respiración, lo que puede ayudarte a concentrarte en una escalada realmente complicada”, asegura Ness en Ness Yoga mientras dirige una de sus clases específicas de Yoga para Escaladores en Bristol, Inglaterra.

Abre tu mente y descubre siete movimientos de yoga geniales para cualquier escalador:

Postura de la montaña:“Planta los pies de forma firme en el suelo, relaja los dedos, pero siente como la base de tus pies presiona el suelo”, dice Ness. “Desde aquí, empieza a respirar y levanta la columna vertebral mientras sigues presionando los pies hacia abajo. Intenta llevar el abdomen hacia atrás, mueve los hombros hacia la espalda y

respira relajado mientras mantienes esta postura”.

¿Por qué?

Por simple que parezca, la vieja postura de montaña es muy efectiva para corregir dos de los perjuicios que nos deja la silla de nuestra oficina: los hombros caídos y la cadera tensa. “Esto puede ayudar a cualquier escalador a aliviar la tensión del momento”, admite Ness.

 

Postura del guerrero 2:“Ponte de pie con un pie por delante del otro para poder lanzarse hacia delante, de forma que la rodilla delantera esté a la misma altura que el tobillo. Levanta los brazos para que queden alineados con los hombros. Equilibra tu peso de forma uniforme entre tu pie delantero y trasero”.

¿Por qué?

Por el bien de tus piernas, caderas, hombros y espalda: prepárate para estirar bien estas zonas, haciéndolas lo suficientemente flexibles para asumir cualquier desafío de tu próxima escalada.

 

Postura de la silla: “Con los pies plantados de forma firme en el suelo, flexiona las rodillas hasta que queden a la altura de los dedos de los pies, echa la espalda hacia atrás (como si estuvieras a punto de sentarte en una silla), mantén la espalda plana y contrae el abdomen, levanta los brazos (no te olvides de mantener los codos ligeramente flexionados para no bloquear los hombros).

¿Por qué?

Esta postura ayudará a fortalecer la parte interna de los muslos, tobillos y pies de los escaladores: “este movimiento estira la columna vertebral, la espalda y los dorsales para ganar libertad de movimiento”.

 

 

Perro boca abajo: “Pon las manos firmes en el suelo, relaja los nudillos y separa los dedos. Levanta tu trasero hacia el cielo, presiona con los brazos para mover tu peso hacia arriba y luego hacia atrás, baja los talones hacia el suelo, estirando las piernas pero manteniendo una pequeña flexión en las rodillas”.

¿Por qué?

Esta posición estira y fortalece todo el cuerpo simultáneamente mientras estabiliza las articulaciones. Además, los estiramientos estáticos aumentan la resistencia.

 

 

Postura del niño o Balasana: “Colócate en el suelo apoyando tus espinillas y deja que tu frente descanse en el suelo, con las caderas situándose a la altura de tus pies. Relájate y permite a tu cuerpo descansar en su totalidad sobre el suelo. Deja que tu peso corporal aplique compresión sobre tu musculatura para que esta se relaje”.

¿Por qué?

Ness dice que esta postura “calma el sistema nervioso, estira la espalda, la columna vertebral y los hombros y relaja los músculos del cuello”.

Fuente: www.redbull.com.es