Skateboard Moms, la inspiradora historia de un grupo de madres skaters

Espiritu Aloha | Nov 06, 2018
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Skateboard Moms & Sisters of Shred es una organización sin ánimo de lucro de California que tiene hoy en día más de 300 miembros activas en todo el mundo. Todas ellas mamás. Todas ellas skaters.

Son también profesoras, artistas, analistas de sistemas, escritoras, comediantes, consejeras matrimoniales, enfermeras, decoradoras, etc. Sus edades van desde los 25 a los 80 y sus perfiles son de lo más variados: desde la madre que empieza con 50 años a la que sigue la pasión de sus hijos –entre ellas está la madre de Lizzie Armanto– o recupera la que tuvo en la juventud.

Los objetivos de estas madres son muy sencillos: pasarlo bien, vivir el momento, romper estereotipos (el de madre igual a ama de casa y el de skater igual a delincuente) y sobretodo, patinar.

Sus actividades: quedan para patinar y organizan skate trips. Allí donde van y no las conocen, llaman la atención, “para bien o para mal”, confiesan. Porque reciben desde el “ojalá mi madre patinara como tú” al “¿me atas el zapato?” pasando por simplemente “pedir dinero para alguna golosina”.

 

 

Una vez al año, por el Día de la madre, Skateboard Moms & The Sisters of Shred organizan el Mighty Mama Skate-O-Rama, un evento en el que patinan y recaudan fondos para fines benéficos relacionados con los niños. Durante el evento reside el origen de esta inspiradora organización.

En concreto, en Barbara Odanaka, su fundadora, una madre de Laguna Beach (California) que empezó a patinar en 1972, con 10 años, porque estaba obsesionada con el surfing.  En 1977 tuvo que dejarlo por el running de competición.

Habían pasado 25 años y cuando volvió a coger la tabla, “era como volver a tener 10”. Todo ganó en intensidad y ya no quiso bajarse del monopatín.

 

 

¿Pero cómo llegó a crear ese evento? Combinando el skate con su otra pasión, escribir. A Barbara Odanaka ya le gustaban los libros desde bien pequeña, cuando creaba historias y poemas para sus hermanos y sus padres. La pasión le viene de su mamá, reina del Scrabble y con quien jugaba a juegos de rima en los viajes largos en coche. Un día, una máquina de escribir que encontró en el garaje y su pasión le hicieron por las letras le hicieron crear su primer libro, ‘El hámster feliz’, “una oda de un párrafo llena de manchas y errores ortográficos”, explica.

De ahí a escribir su primer libro pasaron muchos años en los que trabajó como periodista y dio la vuelta al mundo. Fue en ese momento, justo antes de dejar su trabajo en Los Angeles Times para ir a dar la vuelta al mundo con 15 dólares al día, que uno de sus jefes le preguntó si le pasaba algo con la rima. Y es que sin darse cuenta, había ido colando rimas en sus artículos para el periódico. Pensó que igual era el momento de escribir con rimas, de hacer libros para niños.

 

 

Combinando ambas pasiones nació su primer libro, Skateboard Mom, cuya presentación quiso que fuera especial y para ello organizó un evento en su skatepark local de Laguna Niguel, en Orange County: el ya mencionado Mighty Mama Skate-O-Rama. Consiguió reunir a 19 madres que patinaban. Y así nació en 2004 The International Society of Skateboarding Moms, convertida posteriormente en Skateboard Moms & Sisters of Shred.

Actualmente tiene ya varios libros más –algunos relacionados con el skate, como la Skateboard Cow que representa y que se ha convertido en su alter ego- y considera un privilegio crear divertimento para los demás; y como autora, le dice a los niños que no hay nada tan gratificante como una buena historia bien contada. Leída o escrita. Que un libro es como un gran cofre del tesoro que está siempre contigo. ¡Y todo comienza con una cadena de maravillosas palabras! Y esta historia, la suya y la de Skateboard Moms, lo es.

 

 

Fuente: www.redbull.com