Hacer surf ayuda a ser más feliz

Espiritu Aloha | jun 18, 2019
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Estás en la playa caminando por la arena. No hay muchas olas pero aquello está lleno de surfers que vienen y van, entran y salen del mar, todos con una enorme sonrisa¿Qué está pasando? ¡Aquí hay gato encerrado!

Si alguna vez te has preguntado lo mismo o conoces a alguien que se haya hecho esta misma reflexión, quizás este artículo te ayude a entenderlo…

 

Es divertido

Partimos de la base de que el surfing es MUY DIVERTIDO. Deslizarse por las olas en un medio natural que aporta emoción y adrenalina. La dificultad de la actividad en sí (ponerse de pie encima de la tabla) proporciona un «enganche» adicional que resulta enormemente motivador. Sin olvidarnos del ejercicio físico que realizamos, que hace que nuestro organismo libere endorfinas, hormonas que reducen el estrés y la ansiedad, y en definitiva, nos hacen sentir bienestar y felicidad.

 

Caminan descalzos

La planta del pie contiene más terminaciones nerviosas por centímetro cuadrado que cualquier otra parte del cuerpo humano. Por ello, caminar descalzo es una increíble recopilación de sensaciones que ayuda a liberar el estrés y fortalece el sistema nervioso.

Ir sin zapatos mejora, además, la circulación sanguínea y permite estimular y trabajar muchos de los músculos que luego vamos a utilizar en el surfing.

 

Viven en el mar

El mar es el patio de juego de cualquier surfer, pero además resulta que tiene grandes beneficios para cuerpo y mente. El agua fría del invierno contribuye a mejorar la circulación sanguínea. Contrarrestar el efecto de las olas en la orilla, sin querer está fortaleciendo articulaciones y huesos. La sal del mar, por su parte, ayuda a restaurar la barrera natural de la piel y la mantiene más suave, protegida y firme.

El color azul del mar uno de los colores favoritos de todo el mundo. ¿Por qué? Porque está asociado a la calma, a la relajación... La brisa marina, cargadas de iones negativos, tienen un efecto muy beneficioso sobre el organismo: relajan y favorecen la producción de serotonina, un neurotransmisor cerebral cuya liberación produce sensación de bienestar.

El sol les acompaña

 

Vivir pegado a la playa a menudo lleva consigo convivir con el sol, otro magnífico compañero de viaje hacia el bienestar. De hecho, la luz solar favorece el estado de ánimo.No hay que ser médico para notar cómo después de un baño de sol parece más fácil ver el lado positivo de la vida, una sensación que combate perfectamente contra el estrés. La explicación está en que los rayos UV aumentan la producción de serotonina en el organismo.

 

El sol, además, disminuye los valores de presión arterial, estimula las defensas, aumenta el metabolismo y la depuración de los tejidos, mejora la respuesta muscular y equilibra el colesterol. Eso sí, la radiación ultravioleta procedente del sol también tiene sus riesgos, en caso de exposición prolongada o falta de protección adecuada. Por tanto, se recomienda siempre el uso de protección solar.

 

Hasta lo malo es divertido

¡Surfear una ola en compañía de tus amigos es bestial! Y si ya hablamos de hacerse un tubo, la sensación es inigualable… Pero no menos excitante es sufrir un wipeout, que te cace una serie gigante o evitar por los pelos que la ola más grande del día te rompa en toda la cara. En el surf todo es emocionante. Aunque haya situaciones que te hagan morder el polvo o ponerte de arena hasta los dientes.

Viven la vida de otra manera

Un surfer vive en todo momento pendiente del mar, de las mareas, del viento, del grupo de WhatsApp de gente de la playa… Ir a surfear es siempre una prioridad en la vida y, siempre que pueda saciar su ‘hambre de olas’, será un tipo SONRIENTE Y FELIZ. Y no (necesariamente) porque esté colocad@…

Fuente: Redbull.es

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