Ornella una Kitesurfista que dejó la oficina para navegar el viento

Andreína Peñaloza | jun 20, 2017
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Ornella es una italiana, de Nápoles, quien decidió renunciar a su trabajo de oficina  en Inglaterra, para encontrar su verdadero norte. Por esta razón se fue a Brasil para hacer su primer curso de Kiteboarding, el deporte que le cambiaría la vida.

Conversamos, con ella, en la paradisiaca Isla de Cubagua para averiguar porqué había tomado esta decisión de vida y aquí las respuestas:

¿Cuándo fue tu primera experiencia en el Kitesurf?

Fue hace 4 años en Inglaterra, con una prima que daba clases en un mar muy frío. Así que pensé: esto me gusta pero debo ir a un lugar caliente.

¿Por qué decidiste dejar tu trabajo de oficina?

Quise hacer una pausa, trabajaba en Informática en una empresa Multinacional de Seguros. Era de lunes a domingo y mi vida era solo trabajo. Ganaba muy bien pero entonces tampoco tenía tiempo para disfrutar de ese dinero que generaba. Así que tanto trabajo dejó de llenarme porque no tenía tiempo ni de ver a mis amigos. Por eso hice una pausa. Ahorré todo el dinero posible, me compré mi equipo de Kite y me fui para Brasil y allí empezó todo. Ya van dos años que dejé el mundo de la oficina.

 

¿Cómo ha sido la reacción de tus familiares, frente a este nuevo estilo de vida?

Soy del Sur de Italia, en Nápoles, donde las personas tienen la mentalidad un poco más cerrada. Así que dejar un trabajo tan bueno, en medio de la crisis que hay en Europa, fue duro. Sin embargo, ellos me han aceptado porque han entendido que así soy feliz y en la vida la cosa más importante es la felicidad porque puedes tener mucho dinero pero te enfermas porque tienes mucho estrés y el dinero no te cura.

¿Qué es lo que más te gusta del Kite?

Me gusta porque puedo cambiar las vidas de las personas que se animan a practicar este deporte. Fue mi principal excusa para dejar mi trabajo y eso me ha ayudado mucho. Cada día quiero mejorar en este deporte y eso es increíble porque puedo practicar siempre a algo que me gusta de verdad.

La sensación de libertad es lo máximo y metafóricamente me ayudó a transformar esa soledad que a veces obtienes en el medio del mar, para de allí superar todos los miedos.

Especialmente en Venezuela logró esa sensación porque son spots bellísimos y hay días donde navego sola, la sensación de paz es increíble. En Europa es difícil conseguir esto porque hay muchas personas en verano navegando.

¿Cómo descubriste Venezuela?

En Brasil, conocí a Mari González quien me invitó a Venezuela. Así que vine hace un año y aquí decidimos armar una nueva escuela llamada “Kite Me Up”. Aunque muchas personas dicen que este país es super peligroso, la verdad es que todas las personas han sido amables conmigo. Vivo en Playa El Yaque donde además se come super bien y es un paraíso para hacer Kite que es lo que más me gusta hacer.

 

 

¿Qué es Kite Me Up?

Kite Me Up, es la escuela que fundé con Mari porque cuando comencé a vivir aquí entendí que Mari es excelente dando clases pero le faltaba un poco de publicidad para conseguir más trabajo. Así que actualmente me dedico a esto de lleno y me encanta. El nombre de “Kite Me Up” nació de un juego de palabras inglesas como Live Me Up que significa: revíveme. De allí saqué la expresión que es bastante positiva porque significa “Súbeme con el Kite”. Todo esto fue hace un año y la idea es traer a los europeos porque queremos despertar a la gente porque aquí en Venezuela hay lugares bellos. Entiendo que hay un problema político fuerte pero en general los venezolanos son super amables y conmigo lo han sido siempre. Han venido italianos, españoles, franceses y todos han encantado fascinados. Trabajamos 100% en Margarita porque aquí hay muchos spots diferentes, por eso ofrecemos El Yaque, Coche y Cubagua. Nuestras clases son siempre con bote y esto es muy importante para poder corregir los errores del alumno y así progresar con mayor rapidez.

Depende de los clientes podemos llevarlos también a Los Roques y otros spots, depende de lo que busque el alumno y su presupuesto. Actualmente tenemos alianzas también en Vietnam y Brasil. Siempre estamos buscando más cosas para poder ofrecer un servicio de calidad.

 

 

¿Cómo te ves a futuro?

Recientemente me hice instructora de IKO la escuela de Kite que certifica a los profesores. Lo hice porque en un futuro me veo dando clases, con mi escuela, navegando en diferentes destinos, encontrando los mejores vientos para poder ofrecer lo mejor a los clientes. Mi idea es mezclar Kite, Yoga, Meditación y crear ambientes con estadías increíbles y buenas comidas. La idea siempre será organizar paquetes de este estilo, con un poco de paz y balance en esta vida super caótica.