Salto base y speedriding unidos de la mano

Espiritu Aloha | feb 12, 2017
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Amantes de lo extremo, vamos a presentarles la acrobacia aérea más arriesgada de los cielos. No se trata de una formación de decenas de paracaidistas, sino de un acto de camaradería en medio del cielo combinando dos disciplinas deportivas, salto base yspeedriding, ejercicio que mezcla un parapente con esquís en los pies.

Si ya de por sí volar con un trajeo aéreo conlleva bastante riesgo y complejidad, estos lunáticos de lo extremo deciden llevar a cabo una acrobacia que implica agarrarse de la mano de un compañero que está practicando speedriding. Todo el peligro consiste en el momento de agarrarse a una persona que está realizando una bajada a menor velocidad, con parapente, que los que descienden con traje aéreo. Los segundos deben reducir su velocidad, mientras que el primero ha de arriesgarse a aumentar la suya con el freno que supone que el aire golpee en los intrados del parapente. “Volábamos a unos 120 km/h. Durante los entrenamientos nos dimos cuenta de que los trajes aéreos no funcionan bien a menos de 80 km/h, a 100 km/h vuelas plano y a 120 km/h puedes girar unos cinco grados a derecha o izquierda”, explica el speedrider.

El ejercicio, realizado en Le Brévent, cerca de Chamonix (Francia), llegaría a su final en un jardín, sin nieve, pero acondicionado con una pista deslizante para los esquís del speedrider Arnaud Longobardi, quien explica así la acrobacia que protagonizó: “Coordinar todo para hacerlo en el momento justo es increíblemente difícil. Nos tirábamos desde un salto base (no saltábamos desde un avión) así que hay pocos segundos para ajustar hasta el más mínimo detalle. ¡Hay sólo 100 metros para despegar, 15 segundos para unirte en el aire, 20 segundos para darnos la mano y 10 segundos para la separación y abrir el paracaídas!”.