Tres venezolanos surfeando el Eisbach

Surfing en el corazón de Múnich, Alemania

Yan Salazar | dic 11, 2016
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Este año en agosto, hice un surf trip con algunos de mis mejores amigos del equipo de Instructores de la escuela Zona Radical: la reportera de deportes extremos Andreína Peñaloza y el economista Esteban D’elia, unidos por nuestro amor a la adrenalina. Andreína iba a realizar un Eurotrip y Esteban ya debía tomar una pausa de la vida de oficina, así como yo también, para hacer lo que amamos hacer: ir en busca de olas en compañía de nuestra familia elegida.
Luego de una semana surfeando en la costa centro-norte de Portugal, nuestro viaje tomó otro rumbo, volado desde Lisboa a una de las más conocidas en Alemania, Múnich (München). Esta era una ciudad nueva para Esteban, otra parte del viaje para Andreína y parte de mi agenda este año desde que tenía planeada la boda de una de mis mejores amigas.

 

Llegamos el jueves en la noche al lugar que teníamos reservado y casi a la media noche me lleve a mis amigos a dar una vuelta por el centro. Nos fuimos directo a “Marienplatz” y de allí caminamos al Hofbräuhaus”  para probar una de las más famosas cervezas con comida típica bávara. Mientras hablábamos de todas las cosas que habíamos hecho en la semana anterior, escuchábamos música tradicional en vivo en el restaurante y nos divertimos con otros turistas. Luego de llenar nuestro estómago y satisfacer nuestra sed me llevé a mis amigos al lugar mágico: la ola del Eisbach. Les había dicho que la próxima estación quedaba un poco lejos, pero ellos estaban emocionados por estar en Alemania por primera vez.  Mi plan era sorprender a Andreína y Esteban llevándolos al único lugar al que sé llegar en Múnich desde donde sea que esté. Pero el corazón se te acelera cuando lees en los letreros “Prinzregentenstraße”. Le dije a mis amigos que caminaran un poco más rápido cuando y cuando nos asomamos en el puente ahí estaban algunos locales surfeando con reflectores para tener algo de luz.  Yo estaba realmente emocionado de ver la cara feliz y sorprendida de mis amigos porque ellos no podían creer que, en una zona tan urbana de la Metrópoli de Múnich, pudiéramos estar en frente de algo tan maravilloso como eso. Estuvimos ahí por un rato, viendo en detalle la ola mientras le contaba sobre las veces que ya yo había estado ahí. Cuando comenzó a llover decidimos irnos a casa.

El viernes en la mañana, mientras yo me estaba preparando para el matrimonio, mis amigos estaban alistándose para conocer la ola del “Eisbach” en persona por primera vez. Yo me fui a compartir uno de los momentos más importantes de una de mis amigas de mi infancia y luego en la noche, Andreína y Esteban se encontraron conmigo de nuevo en la fiesta del matrimonio para darle un toque venezolano y, por supuesto, también para compartir su experiencia surfeando el “Eisbach” durante el día.

El sábado nos despertamos lo más temprano posible para ir a la tienda Santo Loco, una de las tiendas más reconocidas en Múnich, para rentar una tabla de surf y un traje de neopreno para Andreina. De nuevo caminamos entre el gentío en Marienplatz y Odeonsplatz… cuando llegamos al “Englischer Garten” nos encontramos primero con un ecuatoriano que le había prestado el día anterior una quilla central pequeña a Esteban y luego nos pusimos los trajes de neopreno para entrar al río.

Había algunas caras que podía reconocer, de alguna forma nunca me he sentido como un extraño ahí. Desde mi punto de vista fuimos bienvenidos porque mostramos el mismo respeto como cuando se llega a una playa que no es tu el patio de tu casa. Aparte de eso, los locales fueron muy amables con nosotros, supongo que por nuestra buena vibra. Tuvimos realmente un buen momento allí surfeando durante algunas horas entre todos los espectadores que se llegan allí para ver a los surfistas corriendo la ola.

Por demasiada casualidad, el mismo día el club de surf local, llamado el “Fus Crew”, tenían un Jam en la noche. Cuando comenzó a oscurecer, los mejores surfistas salieron del agua para prepararse para la noche. Algunos de ellos solo para descansar un poco mientras otros ayudaban con la logística y organización del evento. Luego, el patrocinador Red Bull llegó con un carro modificado que se convertía en una DJ, así como también la cervecería local Schneider Weisse estuvo patrocinando el evento.

Apenas puedo explicar con palabras las cosas que vi durante ese evento: fuegos artificiales, buen surf, adrenalina, saltos, diversión, teatro, agua, hermandad, familia, herencia, cultura… Fue una de esos momentos cuando dejas salir al niño que llevas por dentro y decides disfrutar al máximo la vida con experiencia y respeto que todo el mundo debe tener. Más tarde esa noche, cansados de un día completo de surf, decidimos descansar un poco en un bar cercano. Como normalmente, hablamos con nuestros amigos sobre nuestras experiencias viajando o surfeando, conociendo nuevas culturas, y cómo seguir disfrutando la vida de forma sana.

 

 

El día siguiente ya era tiempo de despedirnos de esteban por un rato, quien regresaba a Inglaterra. Andreína y yo continuamos nuestro viaje a Italia.

Sigan en sintonía para saber más de mis experiencias, ¡ALOHA!

P.D.: Clickea aquí sobre “Fus Jam 2016” para abrir en una nueva pestaña el video del evento en la noche y “PROST”.